lunes, 28 de junio de 2010

Mascotas para niños (III): Quiero un poni


Muchos niños se sienten atraídos por los animales y la idea de montar a caballos les resulta muy alagüeña. No son pocos los que, después de un breve contacto con uno de estos equinos, desea seguir relacionándose con ellos.

La monta es una actividad física muy interesante, ya que aporta, además del ejercicio físico, un componente de relación hombre-animal que ha mostrado ser muy positiva en muchos estudios. De hecho, con frecuencia se utilizan caballos y ponis en programas de terapia para niños con problemas de socialización (autistas), cognitivos y motrices, por el gran aliciente que suponen para ellos. Tampoco es raro que se utilicen en terapia de adultos, especialmente para personas con algún tipo de dependencia o adicción.

Sin embargo, el mejor modo de acercarse a este mundo que tantos beneficios puede reportar a nuestros hijos no suele ser comprar un caballo y meterlo en el jardín, ni siquiera en una cuadra. A continuación, sugiero algunos pasos que pueden ser de ayuda para los que quieran poner a sus hijos en relación con un nuevo amigo equino.

1.Acercarse al mundo de los equinos


Si nuestro hijo aún es pequeño, no es recomendable empezar montando un caballo, que es un animal muy grande y bastante imponente. La mayor parte de los centro hípicos tienen escuelas infantiles en las que los niños empiezan montando ponis (que nos dejan de ser caballos de hasta 1'5 m.), mucho más adecuados a su tamaño y, con frecuencia, de carácter tranquilo en comparación con muchos de sus hermanos mayores.

Si nuestro hijo es más mayor (a partir de 10-12 años), el propio centro hípico nos sugerirá que empiece a montar caballos directamente. En este sentido, es bueno dejarse aconsejar por los profesionales, que conocen bien a sus animales y tienen experiencia en este campo.


En cualquier caso, es bueno que el niño tienda a montar siempre el mismo animal, para que se genere un vínculo de confianza entre ambos. Llevarle algún azucarillo o una manzana para dárselo al final de la clase (siempre con permiso del profesor) puede ser una experiencia agradable para nuestro hijo y su amigo equino. Además, a partir de cierta edad, sería bueno que enseñaran a nuestro hijo, no sólo a montar, sino también a bañar, cepillar y cuidar a su amigo de cuatro patas.

2. Echar cuentas

Si nuestro hijo disfruta montando a caballo, no será extraño que acabe pidiéndonos uno. Esto será especialmente imperante para él si en algún momento tiene la oportunidad de comenzar a competir en salto o doma.

No obstante, hay que tener las cosas muy claras a la hora de hacerse con un animal y, en este caso, la situación es especialemnte importante, porque los gastos que acarrea un equino van más allá de un saco de pienso y alguna visita ocasional al veterinario del barrio.

Los caballos y los ponis requieren una serie de cuidados específicos que deben proporcionarse a diario, incluida la necesidad de ser montados para no volverse agrestes. Si tenemos una finca en la que pueda vivir nuestro amigo, habrá que proporcionarle un techado, comida extra en las épocas de escasez natural, vigilar que no haya plantas venenosas, sitios en los que pueda lesionarse y proporcinarle agua limpia y fresca. Además, tendremos que ver cómo vamos a hacer para protegerle del frío y el calor extremos. A todo esto habrá que añadir los cuidados necesarios de su pelo, así como de su salud.


Si no tenemos una finca, tendremos que contratar un espacio en el que pueda vivir, probablemente un box en un picadero. Es mucho más cómodo, puesto que podemos contratar un paquete de servicios que incluyan que algún mozo esté pendiente de que nuestra mascota, proporcionándole alimentos y cuidados. Sin embargo, esta opción suele ser mucho más cara.

En todos los casos, lo importante es hacer cuentas y asegurarse de que estamos dispuestos a pagar esa cantidad de dinero por tener un animal al que poder montar. Y también hay que pensar que, si no montamos con frecuencia, igual no tiene sentido realizar este tipo de gasto.

3. Elegir el animal

Una vez decidido que vamos a comprar un equino y dónde y cómo lo vamos a mantener, es importante tener en cuenta que la elección del mismo no es trivial.

Si nuestro hijo es muy pequeño, puede ser interesante comprarle un poni, pero tenemos que tener en cuenta que, tarde o temprano, se le quedará pequeño. En ese momento, ¿qué vamos a hacer con el animal que ya tenemos? ¿Vamos a comprar otro?


En cualquier caso, el animal que compremos debe ser acorde, no sólo a la edad de nuestro hijo, sino también a su dominio de la monta (un animal tranquilo siempre es mejor apuesta para un niño), al tipo de actividad que quiere realizar (montar por el campo, saltos, doma...) y al presupuesto de que disponemos (el precio de los caballos puede variar muchísimo de un ejemplar a otro). También es importante tener en cuenta qué edad queremos que tenga el animal, puesto que eso nos dará una idea del tiempo de vida que le queda y de las posibles necesidades específicas que pueda tener cuando empiece a tener achaques.

Es importante que contemos con el asesoramiento de un especialista que no esté metido en la transacción. Es difícil que nosotros sepamos valorar adecuadamente el ejemplar que nos enseñan y, por tanto, es fácil que nos cuelen algún gol. Además, no compres nunca si hacer pasar al caballo/poni por un veterinario. El vendedor puede exigir que la revisión salga de tu bolsillo, pero bien merece la pena hacer esa inversión para no tener sustos luego.

lunes, 7 de junio de 2010

Gatos y embarazo


Es frecuente encontrar en los periódicos y servicios de anuncios por palabras personas que buscan activamente deshacerse de un gato porque han quedado embarazadas. Eso en los mejores casos, el embarazo de la dueña, manda a la calle a mucho gatos todos los años. Este comportamiento suele responder a una recomendación médica algo temeraria: ¿Está usted embarazada y tiene gato? Sáquelo de casa. 

Esta recomendación médica suele provenir de una exageración respecto del riesgo real que supone tener un gato durante el embarazo. 

Existe una enfermedad llamada toxoplasmosis que es totalmente inocua si se contrae en cualquier momento de la vida, excepto si tu madre la contrae mientras está embarazada de ti. En caso de que una mujer embarazada la desarrolle, puede afectar al embrión, generando distintos tipos de disfunciones que acaben suponiendo algún tipo de limitación física, perceptiva o cognitiva en el niño (que será más grave cuantas menos semanas de embarazo hayan pasado). Sin embargo, el gato, aunque en escenarios muy concretos puede transmitir la enfermedad, no es el agente principal que lo transmite. 

La mayor parte de las mujeres que contraen la enfermedad lo hacen a través de alimentos mal cocinados (especialmente carnes), mal lavados (ensaladas, frutas, verduras...) y falta de higiene (no lavarse adecuadamente las manos antes de manipular alimentos y comer). Es en esta última vía en la que nuestro amigo felino puede tener algo que ver en la transmisión de la enfermedad. 

Lo primero que tenemos que saber es que sólo los gatos portadores del la enfermedad (un 20% de la población, que generalmente son callejeros) pueden transmitirla. Si nuestro gato no es portador de la enfermedad, no entrañará ningún riesgo para nosotros. Para saber si es portador, lo más sencillo es acercarnos a nuestra clínica veterinaria de confianza y pedir que le hagan un análisis de sangre. En un par de días sabremos cuánto debemos preocuparnos y el propio veterinario podrá orientarnos sobre prevención de la enfermedad, tanto para nosotras, como para nuestros gatos. 

Si nuestro gato es portador, hay que tener en cuenta que la enfermedad sólo la transmite si ingerimos sus heces. Por tanto, es recomendable que otra persona distinta de la mujer embaraza cambie el arenero del gato y que ella se lave bien las manos después de jugar con el gato y antes de manipular comida o comer.

Estas sencillas medidas pueden impedir que nuestro amigo se convierta en un riesgo para nuestro hijo. Sin embargo, habrá mujeres que, temerosas de correr el más mínimo riesgo con respecto a su bebé (que es completamente respetable) prefieran alejar al gato durante el embarazo. Dado que el tiempo de riesgo es limitado (9 meses por hijo), no sería descartable buscar a alguien que pudiera cuidarnos al gato en ese periodo de tiempo, ya que el niño nacido (especialmente si mama) estará en disposición de hacer frente a la enfermedad sin secuenlas, si acaso se contagiara. 

Si decides deshacerte definitivamente del gato, por favor, no lo abandones. Busca un nuevo hogar para él o ponte en contacto con alguna asociación que pueda ayudarte. 


lunes, 24 de mayo de 2010

Mascotas para niños (II)


Como ya hablamos en Mascotas para niños (I), son muchas las cosas que un animal de compañía puede ofrecer a nuestros hijos, siempre que tengamos en cuenta que la responsabilidad última sobre el bienestar del animal siempre recae sobre el adulto. Hoy quiero proponer algunas mascotas que considero se adecúan a distintas edades, en base a lo que pueden ofrecer al niño y a la capacidad del niño para ocuparse de ellas.

Niños de 6 a 8 años

A esta edad, los niños son capaces de asumir pequeñas responsabilidades, tales como alimentar al animal o cambiarle la jaula/terrario, preferiblemente bajo la supervisión de sus padres. Además, tienen un gran interés por explorar las cosas que hay en su entorno y disfrutarán mucho de la interacción con su animal de compañía.



Mi consejo es que optéin por animales resistentes, que sean capaces de aceptar los excesos de atenciones de vuestros hijos y, mejor aún, que puedan compartir sus juegos. Un conejo puede ser un compañero estupendo. También otros rohedores, como las chinchillas, pueden hacer las delicias de nuestros hijos. Si elegimos un hamster o una ardilla, habrá que tener un poco más de cuidado, porque su tamaño los hace más vulnerables a los juegos y cariños de nuestros retoños.

Niños de 8 a 10 años

Los niños crecen y pueden asumir más responsabilidad y ser conscientes de la delicadeza con que es necesario tratar a sus mascotas. Los niños ya no necesitan tocar tanto todas las cosas y pueden disfrutar observando cómo evolucionan sus mascotas dentro de un terrario o pecera.



Los rohedores de cualquier tamaño serán unos compañeros estupendos, pero también puede ser una buena edad para aprender a observar cómo evoluciona un hormiguero, cuidar de su primera pecera, tener una jaula con pajaritos o disfrutar de un pequeño reptil o anfibio. Si optamos por estos últimos, es importante elegir uno que tenga un tamaño razonable, tanto ahora como en la edad adulta, y, por supuesto, huir de especies que puedan ser peligrosas por sus hábitos o por ser venenosas. Así mismo, si compras animales exóticos, exige siempre que hayan sido criados en cautividad y tengan los papeles en relga.

Niños de 9 a 11 años



Por supuesto, cualquiera de los animales anteriores podrá hacer las delicias de estos niños, pero también podemos introducir en la ecuación ese gatito que tanto quieren. Ellos mismos podrán cambiarle la arena, darle de comer, llevarlo al veterinario... y compartir travesuras con su amigo felino. En este caso, es importante tener en cuenta que los gatos deben ser registrados en los censos municipales y estar a nombre de un mayor de edad, por lo que uno de los padres deberá hacerse responsable legal del animal, aunque en casa quien se ocupe de él sea nuestro hijo.

Niños a partir de 12 años



Siempre he pensado que sobre los 12 años es la edad ideal para tener el primer perro. Se es lo bastante mayor para asumir la responsabilidad, incluidos los paseos, los estudios dejan suficiente tiempo libre para ocuparse de la mascota y, frente a la inminente adolescencia, se puede convertir en un fiel amigo y cómplice.

lunes, 26 de abril de 2010

Perros peligros



Hace unos años, se puso muy de moda hablar de los perros peligrosos, a propósito de la muerte de un niño de 4 años a causa del ataque de una pareja de dogos argentinos en Mallorca. Desde entonces, casi todos los ayuntamientos han legislado al respecto y hay listas de razas a las que se ha marcado como peligrosas, con implicaciones legales para sus dueños.

Tengo la suerte de conocer de cerca a un criador de dogos argentinos y rottweiler, que ya en esa época se escandalizaba de lo maltratada que había quedado la imagen de sus perros, sin que éstos hubieran mediado de ningún modo en tan desagradable destino. Él suele decir que lo importante no es la raza del perro, sino conocer las caractarísticas del perro que uno tiene y actuar en consecuencia. La responsabilidad ante todo.


Las razas más frecuentes en estas listas negras son: Pit Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American Staffordshire Terrier, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Tosa Inu y Akita Inu. Además, también se consideran perros peligrosos los cruces de estas razas y perros con características físicas o psicológicas que puedan convertirlos en un peligro.

En general, hablamos de perros que, históricamente, se han utilizado para la guarda, defensa, caza mayor y peleas, tanto de perros, como de perros con otros animales. Esto supone que se trata de animales muy fuertes, habitualmente con boca de presa. Esto último significa que son capaces de mantener la mordida durante largos periodos de tiempo, que pueden llegar a suponer horas. Además, suelen tener un carácter protector y dominante.

Se trata de animales muy potentes cuyos cuidados no están al alcance de todos. Su gran fuerza debe ser contenida y sus instintos de protección y guarda controlados por sus dueños. Su educación debe ser estricta, no estando recomendados para personas con poco carácter o sin experiencia previa.

Como perros de utilidad, sobre todo para labores de guarda, defensa y caza mayor, son perros especialmente indicados, siempre que reciban un adiestramiento experto que permita desarrollar todo su pontencial, encuazándolo hacia un fin positivo. En ningún caso se les debe azuzar o animar a mostrarse agresivos antes situaciones cotidianas o frente a personas que no representen una amenaza real para aquellos que deban proteger. Este tipo de comportamiento temerario es el que ha llevado a estas maravillosas razas a ser consideradas como un peligro, cuando, en realidad, producen ejemplares que, bien llevados, pueden ofrecer una agradable convivencia tanto a dueños como a vecinos.

En lo que se refiere a su tenencia como animales de compañía, es necesario tener en cuenta que no están indicados para cualquier dueño y que sólo una persona experimentada será capaz de controlar su carácter dominante. Sin embargo, si se da esta circunstancia, pueden convertirse en mascotas totalmente seguras que harán las delicias de sus dueños. 


Es importante señalar que, por sus características, casi todos los perros de estas razas tienden a mostrarse dominantes, por lo que su convivencia con otros animales, niños (incluso de la familia) y extraños puede no ser siempre positiva. Cada dueño deberá conocer a su perro, buscando las características raciales y específicas del ejemplar que mejor se adapten a su situación de vida.

lunes, 19 de abril de 2010

Peces para principiantes


Muchos piensan que los peces son mascotas sosas y sin interés, pero nada más lejos de la realidad. Observarlos y cuidarlos puede ofrecer grandes satisfacciones a aquellos dispuestos a poner una pecera en su vida. La gran variedad de peces y peceras permite que estos animales estén al alcance de cualquier aficionado, siempre y cuando se informe bien y esté dispuesto a dedicarles tiempo y cuidados. 

En esta entrada, voy a hablar de cinco variedades de peces especialmente fáciles de cuidar, para aquellos que se estén planteando introducirse en este apasionante mundo con buen pie. En cualquier caso, acércate a una tienda especializada de confianza y consulta sin miedo sobre el mundo de la acuarofilia, para informarte de forma más precisa sobre la especie que más te conviene.
Guppy

De la familia de los pecílidos, estos pececillos caribeños destacan por su gran facilidad para reproducirse en cautividad, ya que son viviparos y sus crías no sufren los riesgos de una fase embrionaria dentro de un huevo expuesto a predadores. 


Son peces de agua salada y ligeramente alcalina. La temperatura ideal de la misma ronda los 18-27 ºC.

Su alimentación es omnivora, por lo que tendremos que ofrecerles alimento vivo (pulgas de agua, larvas de mosquito...) y también plantas (algas, espinacas...). Su dieta debe ser equilibrada y ligeramente más carnívora durante su "infancia". 

Son peces sociales y, si les ofreces la oportunidad, es muy posible que se reproduzcan, así que prepárate, porque estos pequeñuelos pueden llenarte la pecera de chiquitajos (hasta 40 crías por puesta) tras 4 semanas de gestación. Además, aunque separes a los machos, las hembras pueden haber almacenado su semen y criar "misteriosamente" cuando no lo esperabas. No obstante, es un falso mito que estos pececillos cambien de sexo, aunque pueden tener una madurez sexual tardía o alteraciones físicas que nos llamen a engaño.

Platy


Es el típico pez de acuario. Proviene de la zona meridional de Méjico y aguas septentrionales de Guatemala y Honduras.

Son peces omnívoros, que disfrutan comiendo pequeños insectos, mariscos, algas... Lo mejor es ofrecerles una alimentación variada.

La temperatura recomendable del agua sería sobre los 20-27 ºC, siendo esta más bien dura y con un Ph neutro. Además, es muy recomendable que en el acuario haya abundancia de plantas, especialmente si vamos a criar.

Son peces sociables que pueden convivir con otras especies pacíficas. Se suele recomendar introducir varias hembras por macho. 

Si quieres criar, es recomendable separar la zona en la que se realizará la puesta y colocar abundantes plantas en ella, para que las crías puedan esconderse, porque, aunque son ovovivíparos, (mantienen los huevos dentro hasta que eclosionan), las propias madres podrían comerse a las crías, de las que se desentienden una vez paridas. 

Barbus


Existen distintos tipos de barbus: tetrazona, cereza, freantus... Cada uno es de una zona distinta, pero con mucho en común, entre otras cosas que es sencillo cuidar de ellos en un acuario.

Son peces omnívoros, que pueden llegar a atacar a otros peces, especialmente sus aletas. Por ello, es recomendable tener cuidado con las variedades que introducimos en el acuario con ellos. Además, pueden ser agresivos si no se encuentran en cardumen (banco de peces). 

El agua ideal dependerá de la variedad, aunque casi todos pueden vivir en aguas moderadamente ácidas o alcalinas, a temperaturas de entre 20 y 26 ºC. En cualquier caso, no se suele recomendar que el agua sobrepase los 12º de dureza. 

No es difícil criar con ellos, aunque sean peces ovíparos. Eso sí, deberemos ofrecerles un buen lecho de plantas en las que puedan depositar sus huevos si queremos que tengan descendencia. Un aspecto importante a tener en cuenta en este caso es que no se recomienda criar en peceras con otras variedades de peces. En mi gimnasio, tenían una pecera variada y, cuando criaron con sus barbus, las crías se comieron todos los peces que no eran de su especie. 

Trichos

Los trichos son peces asiáticos, de los que también existe un cierto número de variedades, como el leeri o el trichopterus. 


Se adaptan bien a aguar ligeramente ácidas o alcalinas, que se encuentre a unos 20-24 ºC. Además, puede soportar aguas de dureza entre 35-40º, según la variedad. 

Como todos los anteriores, son peces omnívoros, que disfrutarán de buena salud si les ofrecemos una dieta variada. 

Prefieren vivir en parejas y necesitan un acuario con especies tranquilas, como lo son ellos mismos. Además, gustan de compartir acuario con otros peces de su especie, a parte de su pareja. 

Si quieres criar, es recomendable que pongas plantas flotantes, donde el macho preparará un nido de burbujas, en el que protejerá sus huevos, incluso de su propia madre. Cuando nazcan los alevines, sepáralos, para que los otros peces del acuario no den buena cuenta de ellos. 

Cebritas

Estos pececillos son muy agradecidos para los principiantes y se trata de la especie ovípara que cría con mayor facilidad. 

Es importante tener en cuenta que son peces sociales y no deben tenerse menos de 8-10 ejemplares en el acuario. Es difícil diferenciar machos de hembras, si no somos expertos, así que podemos pedir ayuda a nuestro vendedor de confianza para que nos enseñe a distinguirlos. Por otro lado, conviven bien con otras especies, siempre que sean pacíficas. 


Son omnívoros y, aunque se adaptan a los piensos para peces, agradecerán algo de comida viva de vez en cuando.

El agua ideal oscila en temperaturas entre los 18 y los 25 ºC, es ligeramente alcalina y de dureza media tirando a alta. Además, agradecen que el agua sea salobre, por lo que podemos disolver 1 gramo de sal gorda por litro de agua de la pecera. 

Si quieres criar, separa un número abundante de machos y hembras (preferiblemente doble de los primero que de las segundas) en una pecera pequeña con filtro y termostato. El fondo ideal tendrá 2-3 cm de bolas de vidrio. Alimenta a los peces con comida viva y mantenlos en la pecera 48 horas, antes de devolverlos a la pecera de los adultos. Cubre la pecera con una cartulina negra, que dejaremos cerca de una semana, antes de retirarla de forma progresiva (deberíamos tardar un par de días en el proceso). Lo ideal es alimentar a los alevines con comida viva. 

lunes, 12 de abril de 2010

Adopción en... Madrid

Esta es otra sección en la que quiero trabajar. En ella, daré a conocer algunas protectoras en las que podemos adoptar un animal de compañía con total confianza. No olvidéis que la adopción nos beneficia a todos: Asociación, futuro dueño, animal y sociedad.

ANAA 

La Asociación Nacional de Amigos de los Animales pone a nuestra disposición perros y gatos que necesitan otra oportunidad.

Los perros se entregan vacunados, desparasitados, con prueba de leishmaniosis y estirilizados, por lo que se pide al adoptante una donación de 75 €. Además, en el momento de la entrega se administrará la vacuna de la rabia y se pondrá el microchip, que deberá costear el adoptante (10 € + 15 €). El coste total de la adopción será de 100 €.

Los gatos se entregan vacunados, desparasitados, con analítica de inmunodeficiencia y leucemia y esterilizados, por lo que se pide al adoptante una donación de 75 €. Además, en el momento de la entrega se administrará la vacuna de la rabia y se pondrá el microchip, que deberá costear el adoptante (10 € + 15 €). El coste total de la adopción será de 100 €.

ANAA hace seguimiento de los animales adoptados, pero permite adopciones desde fuera de Madrid (también desde fuera de España).

Teléfono: 91672 036 (lunes a viernes de 9:00 a 14:00)

email: adopciones@anaaweb.org

Asociación GATA

La Asociación GATA tiene, entre otras, la vocación de ayudar a sus gatos a encontrar hogar. No poseen albergue, por lo que todos sus gatos se encuentran en casas de acogida. Si quieres conocerlos, navega por su web e interésate por aquellos que prefieras.

A veces, también disponen de conejos. Si estás buscando uno y no lo encuentras en su web, no dudes en preguntarles. 

Teléfono: 636 476 454 / 626 300 412

email: info@gataweb.com

CIAA

El Centro Integral de Acogida de Animales es el centro oficial de la Comunidad de Madrid y ofrece perros y gatos en adopción.

Los animales se entregan vacunados, desparasitados y, dependiendo de la edad, esterilizados. La identificación mediante microchip y la vacuna de la rabia se administran en el momento de la adopción y corren a cargo del adoptante.

Teléfono: 91 846 75 40

Dirección: Complejo Agropecuario de Colmenar Viejo
                Ctra. de Colmenar a Guadalix de la Sierra, Km 1,800
                28770 Colmenar Viejo (Madrid)


El Refugio ofrece perros y gatos en adopción.

Siempre te informarán de las condiciones en que se encuentra el animal y hacen seguimiento de todos sus animales.

Teléfono: 917 303 680 (llamar siempre antes de ir)

email: info@elrefugio.org

Fundación el Arca de Noé

La Fundación Arca de Noé nos ofrece perros y gatos en adopción. Si estás pensando en adoptar uno de sus preciosos animalillos, recuerda que atienden los domingos con cita previa. No dudes en llamar por teléfono para informarte.

Teléfono: 918 730 898

email: info@fundacionelarcadenoe.org

Madrid Adopta

Madrid Adopta es una página web a través de la cual podemos acceder a información sobre un gran número de asociaciones y ejemplares en adopción. Además de perros y gatos, podemos buscar pequeños roedores, reptiles y aves, aunque no os fiéis mucho de la clasificación, porque muchas veces los animales que no son perros o gatos están en "otros".


¡Feliz adopoción!

Si alguna otra asociación quiere entrar en esta lista, sólo tiene que solicitarlo a través de los comentarios o por correo electrónico. Muchas gracias.

lunes, 5 de abril de 2010

Mascotas para niños (I)


Son muchos los beneficios que los animales tienen para los niños, y muchos los pequeños de casa que piden insistentemente que pongamos una mascota en su vida. También pueden ser muchas y muy buenas las razones para no tener una mascota, a pesar de la insistencia de los niños. Por tanto, quiero recordaros que la responsabilidad última de la mascota siempre recae sobre los padres y que, si vuestro hijo no se ocupa adecuadamente del animal, sois vosotros quienes debéis tomar las medidas necesarias para que la mascota no sufra las consecuencias; bien ocupandoos vosotros, bien buscándole un nuevo hogar. De todos modos, esto último no será necesario, si hemos pensado lo suficiente antes de tomar la decisión de tenerlo.

Por otra parte, los animales pueden llegar a vivir muchos años y, ¿qué pasará cuando el niños crezca y tenga que estudiar más, ir a la universidad a otra ciudad o se emancipe? No está de más que estos aspectos queden bien claros desde el momento de la adquisición, para evitar disgustos posteriores.

Una vez superada la fase de duda y habiendo decidido que vamos a introducir un animal de compañía en la vida familiar, debemos decidir qué mascota queremos que tengan nuestros hijos. Ellos suelen tenerlo claro, pero no siempre piden el animal que más les conviene. Un amigo mío estuvo pidiendo un cocodrilo a su madre desde los 8 años y llegó a convencerla para que se lo comprara. Menos mal que en la tienda de animales topó con un venderdor muy serio y profesional que le dijo que mejor quitara esa idea de la cabeza de su hijo.

En general, los animales potencialmente peligrosos, por su tamaño, tipo de alimentación, capacidad para transmitir enfermedades, emisores de sustancias venenosas o irritantes... No son las mascotas más aconsejables para los pequeños.


Peces, pájaros, pequeños rohedores, gatos, perros, ponis... Pueden ser amigos estupendos que ayuden a nuestros hijos a aprender sobre la responsabilidad, el respeto y la atención a los animales de compañía.